#AgroSíMinaNo
El conflicto social en el Valle de Tambo por el proyecto minero Tía María, Arequipa se inició en 2009, tras la presentación del primer Estudio de Impacto Ambiental por parte de Southern Perú Copper Corporation el 07 de julio de ese año. Desde entonces, la población local expresó su rechazo al proyecto por los posibles impactos ambientales en la agricultura y en los recursos hídricos, principal sustento económico de la zona.
Las protestas sociales realizadas desde 2011 han dejado al menos siete personas fallecidas, entre civiles y un efectivo policial, en los años 2011, 2015 y 2019. Durante estos episodios se registraron intervenciones de la Policía Nacional del Perú y de las Fuerzas Armadas, con denuncias de uso indiscriminado y desproporcionado de la fuerza, así como detenciones arbitrarias contra pobladores y dirigentes sociales.
En marzo de 2025, representantes del Valle de Tambo, con el acompañamiento de organizaciones como FEDEPAZ, Red Muqui y Instituto de Defensa Legal, interpusieron una demanda de amparo contra la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto, argumentando el vencimiento del plazo de vigencia establecido por la normativa administrativa. Asimismo, presentaron una medida cautelar contra la Resolución Directoral N.° 0692-2025-MINEM/DGM, emitida por el Ministerio de Energía y Minas, que autoriza el inicio de la explotación del proyecto minero.
Entre las entidades estatales involucradas se encuentran el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) y la Autoridad Nacional del Agua (ANA), en el marco de sus competencias administrativas y ambientales.
Las personas defensoras han enfrentado amenazas, procesos de criminalización y actos de hostigamiento por participar en movilizaciones y acciones públicas. Se reportaron afectaciones a los derechos a la protesta, reunión y libertad de expresión, así como escenarios de estigmatización social.
Frente a esta situación, la población del Valle de Tambo ha desarrollado diversas formas de organización colectiva, incluyendo movilizaciones, paros, asambleas públicas y ollas comunes en distintos distritos de la región Arequipa. Asimismo, han recibido respaldo de organizaciones y colectivos de otras regiones del país, como Puno y Lima, mediante plantones y acciones de solidaridad, configurando una articulación interregional en defensa del territorio y los recursos hídricos.